Informe Europeu sobre Drogues. Tendències i novetats 2015

dl., 15/06/15

Les conclusions principals de la nova anàlisi de l'EMCDDA sobre el problema de la drogodependència a Europa segueixen concordant amb les del informe de 2013: la situació global es manté en general estable, amb signes positius en alguns àmbits, però segueixen apareixent nous reptes. La vella dicotomia entre un nombre relativament petit de consumidors de drogues, sovint per via parenteral, molt problemàtics i un nombre més gran de consumidors recreatius i experimentals s'està trencant i es veu substituïda per una situació més gradual i complexa. En el camp de la drogodependència a Europa, l'heroïna ocupa avui un paper menys rellevant que en el passat, mentre que adquireixen cada vegada més importància els estimulants, les drogues sintètiques, el cànnabis i els medicaments.
 

Accediu al document complet: Informe Europeo sobre Drogas 2015 o a al web oficial del European Drug Report

A continuació facilitem el resum de l'informe en castellà:

Adoptando una «visión de conjunto», se observan avances en el cumplimiento de algunos de los principales objetivos de la política de salud pública. La perspectiva europea puede, sin embargo, oscurecer importantes diferencias nacionales. Así se advierte en los datos sobre muertes por sobredosis y sobre infecciones por el VIH relacionadas con las drogas, dos de las consecuencias más graves del consumo de drogas. En ambos casos, la tendencia general positiva de la UE contrasta agudamente con la preocupante evolución en algunos países. Reconociendo esta complejidad, el presente informe ofrece una visión de conjunto de alto nivel de las tendencias a largo plazo y las novedades en Europa, aunque aborda también los problemas de nueva aparición en el campo de las drogas.

La heroína está en declive, pero son motivo de preocupación las sustancias de sustitución

Aunque las estimaciones de producción de heroína siguen siendo globalmente elevadas y las incautaciones en Turquía se han reactivado en parte, los indicadores relativos a esta droga se mantienen en general estables o muestran una tendencia a la baja. Los datos disponibles revelan, en efecto, una disminución continua del número de consumidores de heroína que inician tratamiento, junto con tendencias decrecientes a largo plazo en las muertes por sobredosis y en la infección por el VIH, aspectos históricamente vinculados a la administración de esta droga por vía parenteral.

Estos aspectos positivos se ven contrapesados, sin embargo, por algunos datos nacionales. Los recientes brotes del VIH entre consumidores en Grecia y Rumanía, junto con los problemas existentes en algunos países bálticos, han supuesto un freno para los avances a escala europea en la reducción del número de nuevas infecciones relacionadas con las drogas. En parte, tal situación parece estar vinculada a la sustitución de la heroína por otras sustancias, en particular opioides sintéticos y estimulantes. Además, es probable que se deba también a la ausencia de intervenciones suficientes de reducción de la demanda, en particular en lo que respecta a la disponibilidad de tratamientos, y de medidas de reducción de los daños. Son motivo de preocupación además las conclusiones de un reciente ejercicio de evaluación de riesgos realizado por el EMCDDA y el ECDC, en el que han detectado en varios países europeos indicadores conductuales o de respuesta que sugieren un posible riesgo elevado de futuros daños y problemas de salud.

Presencia de una pluralidad de sustancias en las muertes inducidas por drogas

Las sobredosis siguen siendo una importante causa de mortalidad evitable entre los jóvenes europeos, a pesar de los progresos hechos en los últimos años para reducir el problema. Entre estos cabe citar el aumento de escala de las respuestas y la reducción de las conductas de riesgo. Sin embargo, en contraste con las tendencias generales, en varios países, sobre todo del norte de Europa, las muertes por sobredosis continúan siendo relativamente elevadas e incluso van en aumento. En tanto que se reducen en general las muertes relacionadas con la heroína, aumentan las relacionadas con los opioides sintéticos, que en algunos países superan ya a las atribuidas a aquella droga. Las tasas excepcionalmente elevadas de muertes por sobredosis notificadas por Estonia, por ejemplo, se vinculan al consumo de fentanilos, una familia de opioides sintéticos muy potentes. En 2013, el EMCDDA siguió recibiendo informes de la presencia de fentanilos tanto controlados como no controlados en el mercado europeo de las drogas. Entre las drogas comunicadas al Sistema de alerta rápida de la UE en 2013 había un fentanilo nunca observado anteriormente en el mercado de la UE. Estas sustancias plantean un problema de identificación, ya que pueden estar presentes en las muestras toxicológicas en cantidades muy pequeñas.

Nuevas sustancias psicotrópicas: sin signos de reducción

La mayoría de las sobredosis se producen en politoxicómanos, por lo que suele ser problemática la atribución de la causalidad. Con la entrada continua de nuevas sustancias psicotrópicas en el mercado de las drogas, preocupa la posibilidad de que escapen a la detección de nuevas sustancias o de sustancias «oscuras» como factores contributivos a las muertes. La elevada potencia de algunas sustancias sintéticas complica aún más su detección, ya que están presentes en la sangre en concentraciones muy bajas. La aparición de sustancias sintéticas muy potentes tiene además consecuencias para los cuerpos y fuerzas de seguridad, ya que incluso pequeñas cantidades pueden transformarse en un gran número de dosis (gráfico).

En 2013 se notificaron al Sistema de alerta rápida de la UE 81 nuevas sustancias psicotrópicas, con lo que se elevó a más de 350 el número de sustancias controladas. Se realizan evaluaciones de riesgos formales en las sustancias sospechosas de causar daños significativos a escala europea. En 2013 se llevaron a cabo evaluaciones de este tipo en dos sustancias y en abril de 2014 se incluyeron otras cuatro, estando previsto ampliar estas cifras. De esta suerte, en un momento en el que se debate la elaboración de nueva legislación de la UE en este ámbito, el Sistema de alerta rápida se ve sometido a presiones crecientes derivadas del volumen y variedad de las sustancias que aparecen en el mercado.

Son fundamentales en la actuación de este Sistema las notificaciones de acontecimientos adversos, principalmente muertes e intoxicaciones agudas. No obstante, son muy pocos los países que disponen de sistemas sólidos de supervisión de las emergencias sanitarias relacionadas con las drogas. No hay una notificación normalizada a escala de la UE y la falta de una supervisión sistemática en este campo representa un punto ciego en la vigilancia de la aparición de nuevas amenazas para la salud. Un ejemplo de ello son las dificultades para determinar las implicaciones a escala europea de los informes de algunos países sobre reacciones graves al consumo de cannabinoides sintéticos.

Cannabis: controversias, contrastes y contradicciones

En las encuestas de actitud en la Unión Europea, el cannabis aparece como la droga sobre la que hay una mayor polarización de las actitudes de la opinión pública. Se favorece así un intenso debate público, recientemente avivado por las modificaciones internacionales producidas en los medios de control de la disponibilidad y del consumo de cannabis, en particular tras las reformas legislativas introducidas en algunas zonas de los Estados Unidos y de América Latina.
En Europa, a diferencia de otros lugares, el consumo general de cannabis parece ser estable o incluso decreciente, especialmente entre los grupos de edad más jóvenes. La imagen, en todo caso, no es uniforme. En algunos países con baja prevalencia se han observado aumentos recientes del consumo.

En contraste con la discusión de las opciones normativas existentes, típica del debate político, las novedades prácticas se ciñen principalmente a la adopción de medidas para responder a los problemas sociales y a los daños vinculados a la producción y el consumo de cannabis. Se conocen cada vez mejor las consecuencias para la salud de las diferentes pautas de consumo de esta droga. Han aumentado la disponibilidad y la práctica de terapias, aunque se ha estabilizado el número de consumidores que inician tratamiento especializado. El cannabis es ahora la droga que más se notifica como droga principal entre los consumidores que inician tratamiento por primera vez en su vida. Ha mejorado asimismo el conocimiento de lo que constituye una respuesta efectiva en este ámbito, como lo demuestra la inversión de los países en una amplia gama de servicios, desde sesiones intensivas de apoyo en las que se incluye a miembros de la familia hasta intervenciones breves ofrecidas a través de Internet.

Desde el año 2000, aproximadamente, muchos países han reducido la gravedad de las penas impuestas por las infracciones asociadas al consumo o a la posesión para consumo personal. En términos más generales, el debate europeo sobre el control del cannabis tiende a centrarse en la oferta y el tráfico, más que en el consumo. En contradicción con ello, sin embargo, desde hace una década ha crecido firmemente el número total de infracciones vinculadas al consumo y a la posesión para consumo personal de esta droga.

Producción y oferta de drogas: un negocio fundamental para la delincuencia organizada

La escala del mercado de cannabis, combinada con el aumento de la producción nacional, ha favorecido el reconocimiento creciente de la importancia de la droga como fuente de dinero en efectivo para los grupos de delincuencia organizada. No obstante, ha aumentado también la atención que se da a los costes sociales derivados, como los que se reflejan en la violencia y la comisión de otros tipos delictivos, así como en las presiones a que se ven sometidos los cuerpos y fuerzas de seguridad por la actuación policial relacionada con los lugares de producción de droga.

Tanto a escala internacional como a escala de la Unión Europea, se ha relacionado la producción de cannabis con la presencia de grupos de la delincuencia organizada procedentes del Sudeste asiático, entre otras zonas. Hay signos preocupantes de una diversificación en favor de la producción y venta de metanfetamina en algunas partes de Europa central. Este fenómeno constituye una manifestación concreta de una evolución más general observada en el reciente análisis del EMCDDA y Europol del mercado de las drogas, y que puede expresarse en la estrategia multiproducto, oportunista e interrelacionada que siguen los grupos de delincuencia organizada. Así se advierte en algunos grupos históricamente implicados en el tráfico de heroína, que ahora trafican en la Unión Europea con cocaína y metanfetamina usando las rutas abiertas para la heroína.

El informe de 2014 pone de relieve nuevas preocupaciones al respecto, dadas las pruebas de aumento de la disponibilidad de metanfetamina en Europa. Aparte de la producción nacional en Europa central y septentrional, esta droga viene también de Oriente Próximo y en ocasiones se importa en la Unión Europea para su reexportación a los países del Sudeste asiático. En todo caso, una parte cada vez mayor de la producción se distribuye en Europa. Son especialmente preocupantes al respecto los nuevos informes sobre consumo de metanfetamina por inhalación del humo en Grecia y Turquía, dados los posibles riesgos para la salud asociados a esta pauta.

La naturaleza cada vez más dinámica, global e innovadora del mercado de drogas moderno se ilustra asimismo por la reaparición de polvo y pastillas de éxtasis de alta calidad en la Unión Europea y en otras zonas, Esa presencia parece deberse a la importación de sustancias químicas no controladas o «enmascaradas» por parte de los productores ilegales, para dedicarlas a la fabricación de la droga. Recientemente, Europol ha comunicado el desmantelamiento en Bélgica de los dos mayores centros de producción de droga localizados hasta el momento en la Unión Europea y dotados de una capacidad que les permitía producir con rapidez grandes volúmenes de MDMA (3,4-metilendioxi-metanfetamina). Las incautaciones y las notificaciones de acontecimientos adversos para la salud han impulsado además a Europol y al EMCDDA a publicar una advertencia conjunta sobre la disponibilidad de productos de potencia extremadamente alta que contienen MDMA.

El volátil mercado de los estimulantes

Está por ver si los aumentos en el contenido de MDMA observados en las pastillas de éxtasis ayudarán a renovar el interés de los consumidores por esta droga. El mercado europeo general de estimulantes ilegales parece relativamente estable, manteniéndose la cocaína como el estimulante preferido en los países meridionales y occidentales y predominando la anfetamina en los países del norte y el este. Los indicadores de consumo de cocaína y de anfetamina muestran en general una tendencia a la baja.

La significación de las diferencias geográficas en el mercado de los estimulantes en Europa se ve respaldada por los nuevos estudios realizados en aguas residuales, cada vez mejor dotados para aportar datos sobre las conductas de consumo de drogas a escala de ciudad o de cualquier entorno concreto.

La disponibilidad es un factor clave del consumo de estimulantes. La escasez de una droga puede inducir a los consumidores a probar una sustancia distinta y en este caso adquieren una importancia especial el precio y las percepciones de la calidad. Así se ha comprobado en entornos recreativos y entre los consumidores de drogas por vía parenteral. Todo ello opera sobre el telón de fondo del número cada vez mayor de productos disponibles en el mercado de los estimulantes, del que forman parte las catinonas sintéticas, junto con la metanfetamina, la anfetamina, el éxtasis y la cocaína.

Los costes a largo plazo del tratamiento de los problemas relacionados con las drogas

Europa se enfrenta al doble reto de desarrollar respuestas eficaces a los nuevos problemas y de seguir atendiendo las necesidades de los consumidores de drogas sometidos a tratamiento de larga duración.

Este informe pone de relieve los cambios producidos y la aparición de nuevas pautas en la epidemiología y en las respuestas. Con todo, la mayor parte de los costes del tratamiento de la drogodependencia siguen vinculados a los problemas derivados de las «epidemias» de heroína en las décadas de los 80 y los 90. Aunque es posible que esté disminuyendo la iniciación en el consumo de heroína, la dependencia de esta droga, caracterizada por un modelo de enfermedad crónica con ciclos de recidiva e inicio de tratamiento, sigue exigiendo intervenciones. La Unión Europea ha invertido grandes recursos en el ofrecimiento de oportunidades de tratamiento para este grupo de consumidores, estimándose que actualmente hay unas 750 000 personas en tratamiento de sustitución de opioides. Son un argumento de peso en favor de esta intervención los beneficios para la salud pública resultantes y la contribución al debilitamiento del mercado ilegal. Europa ha de atender ahora a una cohorte de antiguos y actuales consumidores de heroína, muchos de ellos en situación de desventaja y exclusión social. En este contexto, hay un interés creciente por su recuperación y reinserción social. Por otra parte, a medida que envejece esta población es probable que aumenten sus vulnerabilidades a una serie de problemas de salud.